Curaduría y museografía

 
 

Me Siento Bien: una exposición de sillas

Tengo tres sillas en mi casa: 
una para la soledad, 
dos para la amistad
y tres para la sociedad
.

Henry David Thoreau en "Walden", 1854

 

¿Podría “El Pensador” de Auguste Rodin estar de pié? Sus pensamientos quizá no serían profundos o importantes. Serían ideas peregrinas, de esas que alzan el vuelo a la menor distracción de quien las tiene así, de pié. Entonces no: el pensador debe estar sentado. Los estados de reflexión y contemplación toman tiempo, requieren de concentración y comodidad física; incluso podría decirse que florecen de manera proporcional al confort del pensador. Sentarse a pensar augura una revisión juiciosa de las ideas, un estado de tranquilo reposo donde la mente puede divagar en libertad, sin preocupaciones, aún si la silla está al volante de un vehículo.

Para conversar con otra persona es importante también sentarse. El enfrentamiento estacionario de las caras garantiza la atención que merece el interlocutor. Sentados, quienes conversan crean un espacio de diálogo igualitario, respetuoso e íntimo. Luego, el ritual de sentarse a comer con varias personas fortalece el tejido de los lazos familiares y sociales. Compartir la comida es compartir la vida, y es en la mesa donde se conoce a los comensales.

Así, en soledad o acompañado, el ser humano se detiene de manera temporal, dobla sus rodillas, reposa las piernas y descansa. Se sienta, y se siente bien.

Las sillas combinan función y forma de una manera que es fácil de entender para los usuarios pero extremadamente difícil de lograr para los diseñadores, ya que en una pequeña pieza deben confluir todos los retos que enfrentan: ingeniería, elección adecuada del material, método de producción, estilo y funcionalidad. De tal manera que en muchos casos se puede decir que la filosofía de un diseñador se resume en la silla que haga. Como provee un lienzo restringido, le da poco espacio al diseñador para esconderse: una silla es un poema, más que una novela.

La exhibición “Me Siento Bien” es una muestra de sillas hechas por varios diseñadores colombianos que desde los materiales, las formas y los usos que proponen para sus piezas, definen cómo nos sentamos y en últimas, cómo nos sentimos.

Nobara Hayakawa
Septiembre de 2013

Cámara de Comercio de Bogotá - Sede El Salitre